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Entrevista con Lidia Esther Díaz y Rafael Arocha

Barullo: Feria de edición independiente y expresión impresa.

La Feria Barullo nace presentándose como feria de edición independiente y expresión impresa, un «contrapunto cultural al consumo de masas y a los medios digitales». ¿mo surge la chispa de este proyecto y por qué era el momento adecuado para que Las Palmas de Gran Canaria tuviera un espacio así?

Lidia: La idea surge de una conversación que llevaba tiempo rondando entre muchas personas que desarrollamos una labor de dinamización cultural en ámbitos relacionados con la fotografía, la edición independiente y las prácticas editoriales experimentales. Percibíamos un interés común por la expresión visual vinculada al formato libro y a la cultura impresa, así como la existencia de una comunidad muy activa produciendo publicaciones, fotolibros, libros de artista y obra gráfica. Sin embargo, faltaba un espacio de encuentro específico donde todas esas prácticas pudieran dialogar entre sí y encontrarse con el público.


No creemos que lo digital y lo impreso sean enemigos. Lo que sí observamos es una necesidad creciente de recuperar experiencias más pausadas y tangibles. Vivimos rodeados de imágenes efímeras y creemos que es un buen momento para reivindicar la cultura impresa como un espacio de reflexión, experimentación y contacto directo con las obras en formato físico. Las islas cuentan con creadores, escuelas, editoriales y colectivos con la suficiente madurez como para sostener una iniciativa de este tipo.

Para el público de Calendario Eventos, que quizás asocia la palabra «feria» únicamente a las grandes editoriales comerciales o a los best sellers, ¿qué significa realmente la edición independiente y qué nivel de libertad creativa ofrece que la industria tradicional no puede proporcionar?


Rafa
: La edición independiente surge exactamente desde esa necesidad, la de liberarse de cualquier atadura o condicionante. A nivel nacional, al menos en lo referente al soporte fotolibro, todo “explota” tras la crisis económica de 2008. La falta de medios y ayudas hicieron que la comunidad fotográfica de entonces “exprimiera” toda la creatividad posible para sacar adelante publicaciones que ninguna editorial grande o institución iban a apoyar. Ese germen creo que hace a la autopublicación y a las editoriales independienetes tan interesantes, estas publicaciones están caracterizadas por un toque de experimentación  que las hace muy singulares.

Esta primera edición cuenta con medios y espacio limitados, pero también con una intención muy clara de reunir una muestra significativa de lo que se está haciendo en las islas. ¿mo han elegido o pensado las propuestas que querían que estuvieran presentes?

Lidia: Más que buscar una representación exhaustiva, hemos querido construir una muestra diversa. Nos interesaba reunir proyectos procedentes de distintos ámbitos: fotografía, ilustración, diseño gráfico, grabado, autoedición, investigación artística y prácticas híbridas relacionadas con la publicación.

También hemos querido equilibrar trayectorias consolidadas con propuestas emergentes. La feria nace con vocación de encuentro y descubrimiento, así que para nosotros era importante que convivieran distintas generaciones, formas de hacer y perspectivas complementarias sobre la edición, la imagen y la cultura impresa.

Rafa, llevas muchos años explorando la fotografía y la identidad desde una mirada íntima y social, publicando fotolibros tan potentes como «Medianoche». Como autor, ¿qué papel juega el fotolibro en una feria como esta? ¿Sientes que por fin se valora como el objeto artístico que es?


Rafa: Considero que la escena del fotolibro en Canarias es aún muy incipiente. Hay una motivación y energía muy grandes y sinceramente creo que lo mejor esta por llegar. Nos gustaría que Barullo empiece a ser reflejo de esa motivación y que de los vínculos y lazos que se estrechen ayuden a surgir nuevos proyectos. En ese sentido la charla de Joel Peláez que tendrá lugar en la primera jornada puede ser una buena oportunidad para valorar el lugar en el cual se encuentra el fotolibro en el presente en las islas. Y todo esto tiene como objetivo que, por supuesto, este soporte sea más reconocido. No es porque se cuestione como objeto artístico sino porque para la mayoría del publico sigue siendo muy desconocido.

Lidia, tú te especializaste en grabado. ¿Crees que existe una necesidad física de volver a tocar el arte?

Lidia: Para mí, la impresión siempre ha sido mucho más que una técnica de reproducción: es una forma de pensar. Los procesos gráficos tienen tiempos, resistencias y accidentes que generan una relación muy particular con la imagen y con los materiales. Lo mismo ocurre con la fotografía analógica y con la impresión fotográfica: la materia interviene de forma significativa en la apariencia y en la expresividad que adquiere la obra. Es una parte fundamental de su potencia simbólica.

Creo que existe una necesidad real de volver a experimentar las obras desde la presencia física. No porque queramos abandonar lo digital, sino porque ambos lenguajes aportan experiencias distintas. Un libro de artista, una estampa o un fotolibro poseen una dimensión material que invita a una observación más lenta y consciente.

Además, el formato editorial resulta especialmente interesante como medio de expresión artística porque todo el objeto construye significado: la distancia de observación, la secuencia de imágenes, la manipulación física de la obra, el ritmo con el que se despliegan o pasan las páginas, el tacto de los materiales… Es una experiencia que va más allá de la contemplación visual. El cuerpo también participa de la experiencia estética a través del movimiento, el contacto y el tiempo que dedicamos a recorrer la obra.

Además de creadores, ambos son docentes. ¿Es hoy tan importante crear obra como enseñar a mirar?

Lidia: Enseñar técnicas es importante, pero también lo es enseñar a observar, a contextualizar y a formular preguntas. Vivimos en una sociedad saturada de imágenes y aprender a mirar críticamente resulta tan necesario como aprender a producirlas. La educación artística no consiste únicamente en transmitir herramientas, sino también en desarrollar sensibilidad, capacidad de análisis y atención hacia el mundo que nos rodea.

Rafa: Como creador sin formación académica aprender a mirar es lo que permite poder conectar con aquello que quiero explorar. Mirar/observar es incuestionablemente lo más importante para mi y así lo intento comunicar como docente. En el mundo en el vivimos todos tenemos acceso al “cómo” se hacen las cosas, pero aprender a observar, a leer las imágenes… eso es algo más complejo y mucho más necesario para poder expresarnos con honestidad a través de las imágenes.

¿Cómo valoráis la salud del ecosistema artístico canario actual?

Lidia: El ecosistema artístico canario vive un momento especialmente interesante. Existe una gran diversidad de iniciativas independientes, espacios de creación, proyectos editoriales y colectivos que están generando propuestas muy sólidas. Quizá el reto siga siendo fortalecer las conexiones entre esos agentes y ampliar los espacios de visibilidad, pero hay una enorme vitalidad creativa y muchas ganas de construir comunidad.

Rafa: Pues coincido con Lidia en que se esta construyendo un momento apasionante. Creo que estamos en un tiempo donde confluyen necesidades e iniciativas donde ya no se espera a que sea solo a través de las instituciones que ocurran las cosas. Se necesita tiempo para que todo ese ecosistema se fortalezca y madure y tenga un espacio aparte de la cultura de consumo y entretenimiento que impera. Lo importante para mi es que esta ocurriendo y no solo en las islas capitalinas, hay iniciativas de algún u otro tipo en todas las islas.    


¿Qué puede encontrar en Barullo alguien que no provenga del mundo del arte?

Lidia:
Historias contadas de formas distintas a las habituales. También encontrará personas, procesos y formas de mirar el mundo. Barullo está pensado para despertar la curiosidad y acercar la cultura impresa a todo tipo de públicos. No hace falta tener conocimientos previos para disfrutar de un libro de artista, una publicación independiente o una pieza gráfica; basta con tener ganas de explorar y dejarse sorprender.

¿Qué semilla os gustaría que dejara Barullo?

Lidia: Nos gustaría que dejara la sensación de que existe una comunidad creativa viva, diversa y con ganas de encontrarse. También nos gustaría que despertara nuevas curiosidades, nuevas colaboraciones y nuevas formas de acercarse a la cultura impresa. Si conseguimos que alguien descubra una publicación, un creador o una forma de expresión que desconocía y quiera seguir explorándola después de la feria, habremos cumplido una parte importante de nuestro objetivo.

Alerta Meteo: debido a la declaración de alerta por lluvia, viento, etc. muchos eventos se están cancelando o aplazando. Hemos actualizado el estado de varios pero son cada vez más, así que les recomendamos consultar las fuentes oficiales para confirmar la programación de los mismos.